La organización defensora de los derechos de los inmigrantes 'CASA' presenta una demanda contra arrestos indiscriminados sin orden judicial
Incluso un ciudadano estadounidense fue retenido… "Un inglés torpe fue el motivo"
Controversia por investigaciones violentas y racistas ICE: "No es por el color de piel, solo se trata de personas sujetas a detención"
En el estado de Maryland, se ha desatado una controversia tras revelarse indicios de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han estado llevando a cabo arrestos y detenciones indiscriminadas sin orden judicial dirigidas a personas de color.
El día 10, la organización defensora de los derechos de los inmigrantes 'CASA' y la filial de Maryland de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) presentaron una demanda colectiva (Class Action) ante los tribunales contra el Departamento de Seguridad Nacional, en representación de residentes del estado de Maryland.
Según la demanda, los agentes del ICE han mantenido una política de "arrestar primero y preguntar después" (arrest first, ask questions later), interceptando deliberadamente en el lugar, sin una orden judicial válida ni una investigación previa, a personas que aparentan ser inmigrantes negros o de color con base en perfiles raciales, para luego detenerlas y recluirlas.
Samuel Guzmán, un ciudadano estadounidense originario de Maryland que figura como demandante en el litigio, fue arrestado al azar por agentes del ICE en junio pasado en el estacionamiento de una tienda de conveniencia en Annapolis. A pesar de que Guzmán protestó en reiteradas ocasiones manifestando que era un ciudadano nacido en los Estados Unidos, los agentes lo maniataron y lo recluyeron junto a otros hispanos.
Se dio a conocer que, en ese momento, un agente profirió comentarios insultantes contra Guzmán diciéndole: "¿Cómo es que eres ciudadano estadounidense y no hablas bien inglés?". Además de Guzmán, residentes que han vivido en Estados Unidos durante 10 o 20 años o más fueron blanco de arrestos indiscriminados sin contar con acusaciones penales claras.
El equipo legal de CASA señaló: "Estas acciones del Departamento de Seguridad Nacional constituyen un abuso de poder ilegal y discriminatorio que vulnera frontalmente la ley federal, la cual restringe estrictamente las investigaciones sin orden judicial, así como la Cuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos (protección de los derechos frente a registros y detenciones arbitrarias)".
El Departamento de Seguridad Nacional reaccionó de inmediato ante la demanda. Un portavoz del DHS declaró a través de un comunicado que "las acusaciones de que las agencias del orden del DHS recurren al perfil racial son irresponsables y categóricamente falsas", subrayando que "el criterio para las intervenciones no es el color de piel ni la raza, sino únicamente el estatus de estancia ilegal".
Asimismo, la agencia afirmó que ejerce facultades legales de investigación y arresto de conformidad con la ley federal (8 U.S.C. 1357), y defendió enérgicamente la legitimidad de sus procedimientos citando logros recientes en los que se detuvo a gran escala en Maryland a personas en situación irregular que habían cometido delitos graves como homicidios y agresiones sexuales.
No obstante, los representantes legales de los demandantes coincidieron en que, conforme a las leyes y la jurisprudencia de la Corte Suprema federal, los arrestos sin orden judicial solo deben aplicarse de forma excepcional en "circunstancias sumamente limitadas donde exista un claro riesgo de fuga".
Anteriormente, en otras regiones como Washington D.C., se presentaron demandas similares contra arrestos indiscriminados sin orden judicial, dando lugar a fallos judiciales que limitaron las facultades de las agencias de investigación. Existe gran expectativa sobre si el resultado de esta demanda pondrá un freno a las estrictas políticas de control migratorio que continúan intensificándose en todo Estados Unidos.