Incendia la casa adosada vecina dos días después de recibir una orden de desalojo

Ocultó objetos de valor previamente y reclamó un millón de dólares al seguro

50 testigos y 200 pruebas... Culpable por unanimidad en solo 4 horas

Un jurado del tribunal del condado de Loudoun, en el estado de Virginia, declaró culpable a Jacob Bogatin, acusado de haber provocado un incendio en una casa adosada vecina por despecho tras recibir una orden de desalojo del propietario, hecho que causó la muerte de una vecina de veintitantos años.

Según informó el día 10 (hora local) la fiscalía del condado de Loudoun, el jurado declaró a Bogatin culpable por unanimidad de un total de cinco cargos, entre ellos asesinato en primer grado derivado de un delito grave (felony murder) e incendio intencional de un edificio ocupado, tras apenas cuatro horas de deliberaciones en el juicio celebrado el día anterior.

Los hechos ocurrieron en octubre del año pasado en un complejo de casas adosadas situado en Riptide Square, en Sterling, Virginia. Bogatin, quien en ese momento vivía en la casa del extremo del complejo junto a su novia y la familia de esta, prendió fuego a la casa contigua apenas dos días después de recibir una orden judicial de desalojo. A causa de este incendio, Madelaine Akers, una mujer que residía en una de las casas centrales del complejo, no pudo escapar del interior de la vivienda y perdió la vida.

La investigación reveló que el crimen de Bogatin fue un acto premeditado y minuciosamente calculado. Justo antes del incendio, trasladó en secreto sus pertenencias personales y objetos de valor a un almacén externo para no levantar sospechas ante las autoridades. Tras provocar el fuego, tuvo la audacia de presentar una reclamación a la compañía de seguros por valor de un millón de dólares (unos 1.330 millones de wones) alegando haber "perdido sus bienes en el incendio".

Bob Anderson, fiscal del condado de Loudoun, declaró en una rueda de prensa inmediatamente posterior al veredicto de culpabilidad: "El acusado cometió este crimen con la intención de cobrar la indemnización del seguro no solo por el inmueble en sí, sino también por sus pertenencias personales".

El mayor punto de debate durante este juicio fue la ausencia de "pruebas directas", tales como fotografías o vídeos que mostraran al acusado iniciando el fuego. El abogado defensor sostuvo la inocencia de su cliente argumentando que "las autoridades encargadas de la investigación interpretaron las pruebas circunstanciales de manera tendenciosa a su favor y descartaron la posibilidad de otros sospechosos viables".

Sin embargo, el trabajo conjunto de la fiscalía, la policía y el cuerpo de bomberos logró construir una sólida cadena de pruebas circunstanciales. Durante el juicio, la fiscalía acreditó la culpabilidad del acusado presentando cerca de 200 pruebas circunstanciales y llevando ante el estrado a unos 50 testigos.

El fiscal Anderson recalcó: "Este era un caso típico basado en pruebas circunstanciales, pero todas las flechas de las pruebas recopiladas apuntaban a una sola persona: el acusado".

Mike Chapman, sheriff del condado de Loudoun, también señaló: "Demostrar la culpabilidad únicamente mediante pruebas circunstanciales es la modalidad de investigación más compleja, pero logramos probar el delito gracias a una exhaustiva labor de refuerzo investigativo". Asimismo, el departamento de bomberos demostró de forma científica que se trató de un incendio provocado, tras descartar una a una todas las posibles causas accidentales, tales como factores eléctricos o naturales.

La audiencia para la lectura de la sentencia definitiva de Bogatin, ya declarado culpable, tendrá lugar el próximo 4 de diciembre. Conforme a las leyes aplicables, se prevé que el acusado pueda ser condenado a una pena máxima de cadena perpetua.