Meta acuerda pagar al menos 12.700 millones de dólares a 47 estados y territorios Se destinarán cientos de millones de dólares a la región de DC, Virginia y Maryland Se prevé su inversión en proyectos de salud pública y mental, así como en leyes regulatorias estatales

Meta ha aceptado un acuerdo multimillonario para resolver decenas de demandas presentadas por fiscales generales de todo el país, las cuales alegaban que las redes sociales provocaron una crisis de salud mental en los jóvenes. Según este acuerdo, Meta pagará al menos 12.700 millones de dólares durante los próximos 10 años a los 47 estados y territorios participantes en el litigio. Si otras grandes empresas de redes sociales se suman a medidas similares de protección a menores, se prevé que el monto total del acuerdo alcance hasta los 17.100 millones de dólares.

En el caso del área metropolitana de Washington, se ha determinado que el estado de Virginia obtendrá al menos 353 millones de dólares, Maryland 327 millones de dólares y Washington D.C. recibirá una asignación de hasta 129 millones de dólares.

Tras la formalización final del acuerdo, la atención se centra ahora en cómo administrará cada gobierno local dichos recursos.

Al respecto, Cayce Myers, director del Departamento de Comunicación de Virginia Tech, señaló en una entrevista con el medio local WTOP: "Dado que esta demanda se fundamenta en la protección de la salud mental de los menores, una parte significativa del acuerdo se destinará a amplios proyectos de salud pública", y analizó que "los movimientos legislativos de cada estado para restringir el uso de las redes sociales cobrarán aún más fuerza, comenzando por estados clave como California".

Los expertos consideran que, si estos cambios se extienden a otras plataformas como TikTok y YouTube, será inevitable una gran transformación en el modelo operativo general de estas empresas.

El profesor Myers añadió que "dependiendo de la inclinación de la legislatura de cada estado —ya sea favorable a las empresas, centrada en la privacidad o en una regulación más estricta—, las leyes sobre redes sociales podrían convertirse en un mosaico fragmentado, lo que supondrá un gran desafío para las compañías", destacando que también habrá que seguir de cerca una posible respuesta a nivel del Congreso federal.