El corazón de la capital, Washington D.C., se llenó de rugidos y entusiasmo. El "Gran Premio Freedom 250" (Freedom 250 Grand Prix), la primera carrera callejera de IndyCar en la historia de D.C. organizada para conmemorar el 250.º aniversario de la fundación de los Estados Unidos, concluyó con gran éxito el pasado fin de semana.
El evento, celebrado durante dos días a partir del 22 de agosto, se llevó a cabo transformando drásticamente las principales avenidas de la capital, como Pennsylvania, Constitution e Independence Avenue, alrededor del National Mall, en una pista de carreras.
La corona de esta primera carrera callejera fue para el piloto estadounidense Kyle Kirkwood (#27 Sam's Club Andretti Global Honda), oriundo de Florida. Kirkwood subió a lo más alto del podio demostrando un dominio abrumador al mantenerse como líder durante 128 de las 147 vueltas totales.
Decenas de miles de espectadores llenaron el National Mall durante todo el evento. Los asistentes animaron con entusiasmo vistiendo ropa y sombreros con el patrón de la bandera estadounidense, así como mercancía oficial del Freedom 250 con la figura del águila calva. Antes de la carrera, durante la interpretación de "God Bless America", se vivió el espectacular momento en el que una verdadera águila calva sobrevoló la pista.
La ceremonia de apertura previa a la carrera estuvo engalanada con presentaciones de bandas militares y un espectáculo aéreo de aviones de combate de la Fuerza Aérea. En particular, antes de que se agitara la bandera verde que indicaba el inicio de la competencia, el presidente Donald Trump y la primera dama Melania recorrieron la pista a bordo del vehículo blindado presidencial, 'The Beast', recibiendo una ovación explosiva del público.
El evento se preparó a un ritmo vertiginoso en tan solo siete meses para cumplir con los estándares de seguridad y protección, incluyendo la soldadura de más de 200 tapas de registro. Apasionados fanáticos del deporte de motor de todo el país y familias enteras se congregaron en Washington D.C., acudiendo al lugar con cascos y artículos autografiados por los pilotos.
Reacciones encontradas en la comunidad local… "Momento histórico" vs. "Molestias por el tráfico"
Por otro lado, también surgieron quejas de algunos residentes locales debido a los cortes de tráfico, las restricciones de estacionamiento y el ruido en el centro de la ciudad durante el proceso de preparación del evento.
Un espectador comentó: "Es muy especial poder presenciar con mis propios ojos un momento histórico en pleno corazón de la capital".
Este Gran Premio Freedom 250, que sacudió el centro de la capital, ofreció una experiencia inolvidable y electrizante a los aficionados del deporte motor, escribiendo una nueva página en la historia deportiva de D.C.