El juez acepta la solicitud de la defensa y ordena una nueva evaluación psiquiátrica… Posible aplazamiento del juicio de octubre

Una tragedia de 12 años sin cuerpos; la familia clama: "Lo único que ha cambiado es la puerta del tribunal"

El tribunal ha admitido el procedimiento de alegación de no responsabilidad penal por enajenación mental (NCR, por sus siglas en inglés) para la madre llevada a juicio acusada de asesinar a sus dos hijos pequeños tras hacerlos desaparecer sin dejar rastro hace 12 años. Con esto, el juicio formal previsto para el próximo octubre vuelve a quedar sumido en la incertidumbre.

El juez James Bonifant, del Tribunal de Circuito del Condado de Montgomery (Maryland), aceptó los argumentos de la acusada Catherine Hoggle durante la audiencia celebrada el día 20 y ordenó una nueva evaluación de salud mental. Se trata de un procedimiento legal de eximente por enajenación mental mediante el cual se determina si, debido a una enfermedad mental en el momento de los hechos, la persona no podía comprender la ilicitud de sus actos o carecía de la capacidad de controlarlos, lo que permite recibir internamiento psiquiátrico para tratamiento en lugar de una condena penal.

Durante la audiencia de aproximadamente una hora, el equipo de la defensa de Hoggle se centró en plantear cinco cuestiones relativas a la revelación de pruebas (Discovery) presentadas por la fiscalía, entre ellas las grabaciones del interrogatorio inicial en vídeo realizadas en el momento de su detención. Los abogados alegaron que era necesario examinar desde diversas perspectivas cómo influyó el estado mental de la acusada en la investigación de aquel entonces y en su capacidad actual para participar en el juicio; el tribunal tomó esto en consideración y concluyó que se requería un nuevo peritaje médico.

El origen de este trágico caso se remonta a hace 12 años. El 7 de septiembre de 2014, su hija Sarah, de 3 años en aquel momento, y su hijo Jacob, de 2 años, desaparecieron sin dejar rastro. La madre, Hoggle, que padecía una esquizofrenia grave desde hacía tiempo, se contradijo en los primeros interrogatorios policiales afirmando que «había dejado a los niños en una guardería» o «los había enviado temporalmente a casa de unos familiares», pero todo resultó ser falso.

Las autoridades llevaron a cabo un operativo de búsqueda a gran escala rastreando todo el condado, pero hasta la fecha no se ha encontrado ni un solo resto de los dos menores. A pesar de no hallar los cadáveres, la policía detuvo inicialmente a Hoggle por cargos de sustracción y abandono de menores basándose en pruebas circunstanciales y en su conducta sospechosa, y posteriormente la imputó formalmente por asesinato.

Tras su detención, el caso no logró llegar a juicio durante más de una década debido a la enfermedad mental de la acusada. El personal médico diagnosticó de manera constante que Hoggle carecía de la capacidad procesal para comprender el juicio y asistir a su defensa (declarada no competente para ser juzgada, o Incompetent to stand trial) debido a los síntomas de su esquizofrenia.

En virtud de la legislación del estado de Maryland, que establece que los cargos penales no pueden mantenerse si la incapacidad procesal se prolonga más allá de un plazo determinado, en 2022 se llegó a desestimar la acusación por asesinato. No obstante, al evaluarse que su estado había mejorado mientras permanecía internada recibiendo tratamiento prolongado en un hospital psiquiátrico estatal, la fiscalía volvió a imputar a Hoggle por asesinato en agosto del año pasado.

El juez Bonifant también dictaminó a finales del año pasado que «la acusada ha recuperado la capacidad legal para ser juzgada», lo que parecía abrir por fin el camino a un juicio formal tras 12 años.

"¿Qué ha cambiado realmente en estos largos 12 años? Lo único que ha cambiado para mí es la ubicación de la puerta que utilizo cada vez que entro al tribunal".

— Troy Turner, padre de los niños

Sin embargo, con la decisión judicial de llevar a cabo una nueva evaluación psiquiátrica, es muy probable que el inicio del juicio formal previsto para el próximo octubre vuelva a aplazarse.

El juez Bonifant enfatizó la necesidad de agilizar el proceso diciendo: "Espero que este caso se resuelva lo antes posible", pero se prevé que la disputa legal continúe por el momento.

Troy Turner, padre de los hermanos Sarah y Jacob, desató su furia contenida fuera de la sala del tribunal justo después de la audiencia. Ante la posibilidad de un nuevo retraso en el juicio, criticó duramente las tediosas disputas de las autoridades judiciales y expresó una profunda desesperación.

El tribunal tiene previsto celebrar una audiencia adicional el próximo lunes 24 para discutir la selección del equipo médico a cargo de la nueva evaluación pericial y el calendario de los futuros juicios. La atención de la comunidad local está centrada en qué conclusión alcanzará este brutal caso de desaparición y asesinato, que se ha prolongado durante 12 años sin que siquiera se hayan encontrado los cuerpos, al entrar en una nueva fase legal centrada en la "enajenación mental".