69% de probabilidad de ser el más potente desde el inicio de los registros en 1950
Alerta por fuertes nevadas en zonas del interior y montañosas en enero y febrero Clima variable con mezcla de nieve y lluvia en el norte
Se pronostica frío intenso y nevadas repentinas en el sur
Se prevé que este invierno azotará el estado de Virginia uno de los fenómenos de «Súper El Niño» más fuertes de la historia, trayendo consigo una cantidad considerable de nieve y olas de frío intenso.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS), dependiente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), anunció el día 19 (hora local) que existe un 90% de probabilidades de que se desarrolle un evento fuerte de El Niño durante la temporada de otoño e invierno de 2026-27. En particular, se calcula un 69% de probabilidad de que este fenómeno alcance el nivel más potente registrado desde el inicio de las observaciones meteorológicas en 1950, por lo que se pide a los residentes que tomen las debidas precauciones.
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por un aumento anormal de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial oriental, lo que altera significativamente los patrones meteorológicos invernales en toda América del Norte. El Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA explicó: «Debido a un potente El Niño, la corriente en chorro del sur se fortalecerá, por lo que es muy probable que este invierno se registren precipitaciones superiores a lo normal en la costa del Golfo y en el sureste de los Estados Unidos».
Según los pronósticos de empresas meteorológicas privadas como 'OpenSnow', se anticipa que el caos climático regional alcance su punto máximo en el estado de Virginia este invierno. En el norte de Virginia y en el área metropolitana de Washington D. C. predominará un clima variable y complejo con alternancia de nieve, lluvia, aguanieve y hielo. En cambio, para la región sur se prevén nevadas repentinas acompañadas de un frío intenso.
Los expertos señalan que todo el noreste de EE. UU., incluyendo Washington D. C., enfrentará las condiciones meteorológicas más difíciles. Mientras que en las zonas costeras serán frecuentes las precipitaciones mixtas con aguanieve o lluvia, en las regiones interiores y montañosas existe una probabilidad muy alta de que se registren varias tormentas de nieve de gran magnitud entre enero y febrero.
Por otro lado, se estima que en el Atlántico y en la costa del golfo de México la formación de huracanes se verá algo inhibida debido al aumento de la cizalladura del viento causada por El Niño. No obstante, se anticipa una marcada polarización climática en todo el territorio estadounidense: el suroeste y la región de las Montañas Rocosas registrarán un incremento significativo de las precipitaciones, mientras que el noroeste del Pacífico experimentará condiciones más cálidas y secas de lo habitual.