La propagación a nivel nacional de una infección por Salmonella transmitida a través de chiles jalapeños procedentes de México ha puesto en alerta a las autoridades de salud. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos (FSIS) del Departamento de Agricultura han emitido alertas de salud pública sobre los productos afectados y han iniciado retiradas masivas del mercado.
En particular, la región metropolitana del DMV, que abarca Washington D.C., Virginia y Maryland, requiere especial atención por parte de los residentes locales, ya que las grandes redes de distribución y el consumo en restaurantes están estrechamente interconectados. Si ha comprado jalapeños frescos, salsas preparadas o carnes sazonadas listas para cocinar en supermercados locales como Safeway, Giant Food, Harris Teeter o supermercados coreanos, debe verificar sin falta la fecha de caducidad y el país de origen. Los productos de origen incierto o sujetos a retirada deben sellarse e tirarse inmediatamente o devolverse para un reembolso en el lugar de compra, y los utensilios de cocina como tablas de cortar y cuchillos que hayan estado en contacto con los ingredientes deben desinfectarse minuciosamente para evitar la contaminación cruzada.
Se ha determinado que la causa de este brote masivo son los chiles jalapeños frescos cultivados en el estado de Sinaloa, México, y suministrados a través de importantes distribuidores como 'Coast Citrus'. Estos chiles llegaron a mayoristas, restaurantes y supermercados contaminados con la bacteria Salmonella javiana. Según los CDC, hasta la fecha se han registrado 345 casos de infección en 27 estados, de los cuales 36 personas han sido hospitalizadas. En particular, el 93% de los sujetos de la investigación epidemiológica afirmaron haber comido en restaurantes mexicanos como Chipotle o Qdoba antes del desarrollo de la enfermedad, lo que también está afectando a la industria gastronómica. Dichas cadenas suspendieron de inmediato la distribución de los ingredientes afectados y procedieron a su eliminación inmediata.
El riesgo es